Muchas personas llaman a un técnico de lavadoras cuando la máquina ya no prende. A pesar de que esta pudo haber avisado con sonidos, ciclos no terminados o se detiene forzadamente, aun así, llamamos cuando ya no hay remedio.

Sin embargo, no es recomendable hacerlo cuando tenemos el agua hasta el cuello. O incluso ya no has rebasado. Lo ideal es prevenir y hacer un mantenimiento con tiempo con un técnico de lavadoras.

No esperes al último momento cuando el daño puede ser peor. Seguir usándola si sientes un sonido extraño o no funciona bien, incrementa el riesgo de deterioro de la máquina. Tratemos de preservar la máquina por más tiempo hasta que sea irreversible su reparación.

Esto es lo que puede hacer un técnico por ti:

  • Saben exactamente que puede tener tu equipo con solo escuchar. Van directo a la falla y no pierden tiempo buscando.
  • Dan recomendaciones especializadas de cómo mantenerlas y hacer que duren más tiempo.
  • Reparan lavadoras al máximo y no ponen limitaciones con marcas o modelos. Aceptan el reto y lo cumplen profesionalmente.
  • Están capacitados para reparar todo tipo de lavadoras a domicilio.
  • Tienen alanzas con grandes marcas de lavadoras para tener acceso a respuestas y reemplazos originales.
  • Pueden hacer reparaciones de lavadoras en 24 horas, dependiendo de la falla y su magnitud. Pero hay garantías del trabajo.